Autoridades confirman que el narcotráfico opera con viveros ocultos en quebradas y liderazgos extranjeros en el norte de Potosí.
La producción de marihuana en el norte potosino forma parte de un esquema de narcotráfico que involucra tráfico internacional hacia Chile e intercambio por vehículos indocumentados, conocidos como “chutos”. Esta información fue corroborada por autoridades y transportistas que frecuentan la ruta entre ambos países.
Freddy Cruz, transportista boliviano, relató que ha visto pasar una gran cantidad de vehículos indocumentados desde Chile rumbo a Challapata. Afirmó también que su colega le contó sobre la muerte de dos ciudadanos venezolanos cerca del cruce de Macha, aparentemente por ajustes de cuentas.
La droga es cultivada en carpas solares distribuidas en distintas zonas del norte de Potosí, algunas de difícil acceso. El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, confirmó la existencia de estos “viveros de marihuana”, mientras que el viceministro de Defensa Social, Jaime Mamani, reveló que ciudadanos colombianos lideran esta producción con tecnología adaptada a la topografía local.
Según Mamani, los viveros están camuflados en quebradas, vigilados por personas conocidas como “loros”, quienes alertan sobre la presencia de extraños o efectivos antidroga. “Cuando identifican presencia policial, suben a los cerros para proteger la zona”, explicó.
El pasado viernes, la Policía incineró 63 viveros en la comunidad de Lagunillas, lo que representó la destrucción de 14,5 toneladas de marihuana. Se estima que el 90% de los viveros en los ayllus del norte potosino están destinados al cultivo de esta sustancia ilícita.
Las autoridades identificaron a varios clanes responsables de esta actividad, aunque admiten que realizar operativos masivos es riesgoso debido a la fuerte resistencia armada de la población. Mamani indicó que los antecedentes del cultivo de marihuana en la zona se remontan a 2008, con la llegada de colombianos que instruyeron a comunarios en técnicas de producción.
El conflicto se agravó con las recientes emboscadas a policías durante bloqueos protagonizados por sectores afines a Evo Morales, en los que fallecieron tres efectivos y un civil, lo que generó rechazo en localidades como Llallagua hacia los denominados “narc0 ayllus”.

